PRESENTAN ACCIONES PARA LA DEFENSA DEL CERRO DE LA REINA

26 Marzo 2026

En conferencia de prensa, la diputada Mariana Casillas Guerrero presentó una serie de acciones para la defensa del Cerro de la Reina, con el objetivo de preservar este espacio emblemático por su valor ambiental, cultural y social, así como evitar su urbanización. Subrayó la importancia de proteger este sitio ante posibles afectaciones, por lo que se pronunció a favor de impulsar medidas que garanticen su conservación y fomenten su cuidado como patrimonio de las y los habitantes de Tonalá.

Advirtió que persiste una problemática histórica de invasión y despojo en la zona, que afecta directamente a la comunidad indígena náhuatl del lugar. Señaló que esta lucha ha sido constante ante la falta de políticas públicas eficaces para proteger áreas naturales y territorios con valor cultural. Asimismo, hizo un llamado a autoridades y ciudadanía a sumar esfuerzos para salvaguardar el cerro, reforzando acciones que contribuyan a la protección de su entorno natural, asegurar el cumplimiento de la normatividad ambiental y prevenir impactos negativos.

Durante la rueda de prensa, estuvo acompañada por la diputada federal Claudia García, quien recordó que no es la primera vez que se intenta intervenir este espacio, al señalar que en 2021 colectivos ciudadanos se organizaron para frenar un proyecto de urbanización y privatización en la zona.

Por su parte, Felipe Bernabe y Rodolfo Pila, integrantes de la Mesa Directiva de la Comunidad Indígena Náhuatl de Tonalá, denunciaron la ejecución de procesos de urbanización en las faldas del cerro, mismos que calificaron como un despojo y una intervención violenta y una agresión directa contra su territorio sagrado. Denunciaron la presencia de maquinaria, remoción de tierra y apertura de caminos como evidencia de intervenciones que, aseguran, se realizan al margen de la ley.

Reiteraron que la comunidad no permitirá la invasión del cerro ni daños ambientales, al considerar que este espacio representa memoria, identidad y vida. Subrayaron que no es un lugar vacío ni un terreno disponible para fines comerciales, sino un territorio sagrado, un espacio vivo que resguarda su historia, donde caminaron sus ancestros y donde continúan sus prácticas ceremoniales y formas de entender el mundo; motivos por los que, dicen, continuarán organizados para defender su territorio frente a cualquier intento de despojo.

También, señalaron que no permitirán que el cerro se convierta en mercancía ni que se negocie aquello que forma parte de su esencia. Indicaron que no se trata de un grupo aislado, sino de un pueblo organizado, con historia, derechos y una resistencia que se ha mantenido a lo largo de su historia, capaz de enfrentar tanto invasiones pasadas como cualquier intento actual de despojo.